Condición física, primer requisito hacia la felicidad

Joseph Pilates afirmaba que la mente y el cuerpo están totalmente conectados, “estar en forma era el principio fundamental de la felicidad”. Chicas, siguiendo estos ideales voy a proceder a realizar el nuevo post de este blog.

En busca de la felicidad a través de la condición física.

Para alcanzar los mayores logros dentro del alcance de nuestra vida debemos aspirar constantemente a conseguir un cuerpo sano y fuerte y a desarrollar, de este modo, una mente mucho más equilibrada que nos permita afrontar los retos que nos da la vida. Y es que hemos de sentirnos fuertes, sólo así seremos capaces de afrontar los retos que, día a día, se nos presentan.

Hace un par de años tuve una mala época… como la que puede tener cualquiera… me hice un planteamiento a misma, ¿cómo me siento?

La respuesta fue clara: débil y derrotada… El tiempo libre sólo me servía para comerme la cabeza, necesitaba rellenar esos espacios de tiempo de alguna manera, y después de un largo paseo cerca del mar me dije a mi misma: “No permitas que nada ni nadie, ni ningún aspecto de la vida, te noquée y te haga parar en seco de esta manera. No es justo para ti misma, que lo has dado todo y lo has intentado y has luchado con todas tus fuerzas… A veces simplemente las cosas no salen… No ha podido ser, deja de luchar, más vale una retirada a tiempo que mil batallas perdidas… Deja enfadarte contigo misma… no ha podido ser y punto”.

Era verano, tenía un montón de tiempo libre, espacios de tiempo vacíos ¿qué hacer con ellos?

Tenía todo, era soltera, tenía amigos, tenía tiempo, tenía dinerito ahorrado y era verano… Pero me sentía mal, teniéndolo todo no era nada.

Una tarde de verano me propuse un reto… Dejar mi soledad, mejorar, estar bien, no permitirme estar mal. Aun sabiendo que arrastraba cosas desde hacía tiempo, penas, recuerdos y añoranzas, sabía que algo no iba bien porque tenía momentos en los que me ahogaba y sentía muchísima ansiedad. 

Me decidí hacer una cosa tan simple como dedicar tiempo a cuidarme a mi misma, creando una burbuja de tiempo que fuera sólo y para mí. De esta forma dedicaría una parte del día a cambiar esa clase de sentimientos oscuros por sentimientos bonitos; en pocas palabras, dedicarle tiempo a mi bienestar. Se me ocurrieron miles de cosas buenas que podía hacer para tratar de sentirme mejor:  paseos por la playa al atardecer, escribir,  tocar la guitarra y componer alguna canción, estar un rato con mis amigas,  hacerme la manicura y ponerme guapa. Fue así como descubrí que sintiéndome bien conmigo misma conseguía estar a buenas con el mundo. En mis paseos recordé aquellos momentos cuando yo era adolescente y hacia gimnasia… ¡me olvidaba de todo! Yo necesitaba eso, dejar de pensar, y eso fue lo que hice.

Sé que suena paradójico, yo vivía para enseñarle al mundo que el deporte es mucho más que actividad física; trae consigo unos valores y unas ventajas que van más allá del sudor y las agujetas. Pero de alguna manera había dejado de aplicarme el cuento, y con el paso del tiempo me tenía algo abandonada. Me puse las deportivas, un pantalón corto y una camiseta ajustada, una coleta alta de caballo, cogí un viejo mp3 que tenía guardado una caja, lo recompuse con las pilas del mando de la tele, busqué unos auriculares,  me agarré el cacharrito al brazo como pude con un trozo de media y me puse a correr…

No os voy a mentir, correr era un ejercicio que a mí me costaba mucho,  sabía que no iba aguantar mucho, pero aun así salí de casa, ¡a los cinco minutos me ahogaba! Me tomé las pulsaciones y estaban a tope, pero caminé unos minutos y luego decidí volver a correr, y así durante varios intervalos buscando ese ritmo que fuera idóneo para mí… Y bueno, para ser el primer día 20 minutitos eran mas que suficientes. Cuando llegue a casa me hice una tabla de ejercicios con abdominales y allí empezó todo. Me sentía mejor, algo tan imprescindible para mí en ese momento.

Así que decidí hacer esta serie breve de ejercicios y me creé una ruta de correr durante todos los días del verano,y como es lógico evolucioné y mejoré día a día. Evidentemente la oxitocina que generaban durante la realización del ejercicio me aportaba buenas sensaciones, no sólo era algo mental sino también fisiológico. Era psicológico y yo sabía que estaba mejorando por días.

Mens
sana in corpore sano….

Me sentía fuerte, me sentía guapa, poderosa, cada día intenta llegar un poquito más lejos…  Cuando iba la playa nadaba, cuando tenía tiempo jugaba voleibol, hacía padel surf, saltaba desde las rocas, iba a los karts, entrenaba con mis gimnastas… La prueba era que sonreía cada vez más durante el día, y mi mente cambiaba para bien.

Para rematarlo, poco a poco y progresivamente fui incluyendo una dieta sana equilibrada y ajustada a las necesidades de mi cuerpo en esos momentos. ¡Me puse fuerte como un toro y me sentía taaaaan bien! Fuerte por dentro y por fuera. Recuerdo una conversación con amiga en la que le decía que me estaba volviendo feliz.

Ahora ya pasó el tiempo, y recuerdo esa época de mi vida como un impass… Como un dolor sin dolor, como un afrontar lo momentos malos para luego levantarse. Sin duda nuevos valores… Me convertí en algo que nunca había sido, constante, perseverante, insistente,  luchadora, independiente y todo ello me dio fuerzas para seguir adelante y salir de ese mal momento.

Ahora, a toro pasado, permitidme que os diga una cosa…  Por muy duras que sean las cosas, nunca y digo nunca pasa nada… Sólo la muerte no tiene remedio,  incluso eso se supera y lo demás se supera aunque no sepas muy bien como… Os animo a que os levantéis si os habéis caído; a ser fuertes por vosotras mismas; a apoyaros en la gente que os quiere. Os animo a afrontar los malos momentos de la vida de una manera diferente, ¡qué la vida son dos días y lo que hay que hacer es sonreír! 🙂 Cuídate y mímate a ti misma, y utiliza la actividad física y el deporte porque realmente sus efectos van más allá del componente fisiológico; hay un efecto psicológico brutal que te da tanta fuerza y tanto poder que no entenderás ni cómo ni de dónde sale… ¡pero es así!

Los valores de la vida y los valores del deporte son muy parecidos y lo que te enseña uno te lo enseña el otro. Yo he descubierto que luchar, ser fuerte, asimilar, levantarse y ser valiente NO TIENEN PRECIO… Aún sintiéndome down. Que todos, pero especialmente las mujeres, tenemos que potenciar ese poder que tenemos dentro y volar lo más alto que podamos. Joseph Pilates tenía razón, cuerpo y mente son uno, que si el cuerpo está sano y es fuerte la mente también lo es.

Yo te digo: 
Coordinando tu cuerpo coordinarás tu  mente y coordinas tu espíritu. Haz del deporte un dogma, una filosofía de vida.

Debemos seguir aprendiendo que el cuerpo nos sirve para alcanzar cosas que, a nivel subconsciente, son completamente inalcanzables. Ese es precisamente el espíritu del deporte, ese algo intangible, esa sonrisa tonta que se te escapa cuando te das cuenta de que has nadado 2 piscinas más, que has hecho 7 abdominales más, que has corrido 5 minutos más. Cuando hagas deporte trata de admirar la naturaleza, la suerte que tenemos de estar sanos y poder salir a disfrutar de un buen momento haciendo ejercicio. 

Deberes de la semana: 

  • Haz ejercicio, toma conciencia, busca un equilibrio y encuéntralo.
  • Respira correctamente durante la actividad física, trata de concentrarte profundamente durante la realización de ejercicio físico, céntrate.
  • Busca un objetivo, gana el control de tu propio cuerpo y de tu mente.
  • Busca eficiencia en cada uno de tus pasos, busca la fluidez
  • se precisa, busca armonía entre tu cuerpo y tu mente
  • busca la felicidad seguro que la encontrarás.  

Como decía Joseph Pilates: “Conseguir el bienestar es moverse por la vida en armonía con todo cuanto nos rodea y todo cuánto tenemos dentro”.

Mucha suerte a todas vosotras, espero haberos alejado un poco esas penas y esos problemas,  pensar que cuando se está mal se puede estar peor, que cuando se está peor ya no se puede estar peor y que sólo nos queda salir hacia alante y despegar… Que seguro hay desgracias mucho más grandes que la que tienes… Que tan tan grande el problema no será. 

PD: llena tu vida de grandes momentos y saca de ella lo que no interese.


Os espero en el siguiente post, espero y deseo de todo corazón que este artículo os haya servido más de una.

Un saludo enorme desde Woman Personal trainers

María Rossich


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