Encontrar el CLICK: Tu nuevo estilo de vida

«Hello a tod@as de nuevo. Una semana más estamos tope y os queremos enseñar la mejor cara del deporte y la actividad física.

Desde hace tiempo el deporte se utiliza como medida terapéutica para curar enfermedades y problemas… y es que, aunque no lo sepáis, el deporte es la mejor de las medicinas.

Os traigo un ejemplo, una experiencia que ha cambiado la vida de alguien y que quiero compartir con todas vosotras.

Una mujer, un embarazo, mucho estrés emocional que derivó en una patología crónica que le cambió la vida, la fibromialgia y un aumento de peso que actualmente seguimos corrigiendo.

Cómo enfocar un cambio en la actividad física para mejorar y convertirse en un modelo a seguir.»

 

 

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia es una enfermedad que reune un conjunto de síntomas dolorosos crónicos de tipo muscular. Se caracteriza por dolor generalizado en todo el cuerpo, éste aparece sin más, a modo de brote, aunque cierto dolor es siempre permanente.  

La fibromialgia es un síndrome que realmente no es peligroso a pesar de tener un gran perjuicio en la calidad de vida. Las personas que padecen fibromialgia suelen presentar otros síntomas. Se cansan fácilmente, sienten rigidez en el cuerpo por las mañanas y trastornos del sueño.  en ocasiones también padecen dolores de cabeza, problemas de estreñimiento o colitis, intolerancia al frío y problemas psicológicos diversos, sobre todo ansiedad y/o depresión.

 

¿Cuál es la causa de la fibromialgia?

La fibromialgia es de causa desconocida aunque numerosos estudios dan a entender que puede estar relacionada con problemas de estrés emocional que sobrepasan a la persona que los padece.

 

El tratamiento

Si lo que quieren es sentirse mejor, no existe un tratamiento único/ milagroso. Lo ideal es combinar varias cosas y trabajarlas a la vez, tener paciencia e ir apreciando como la calidad de vida de esta molesta enfermedad va mejorando progresivamente.

Es muy importante se constante en:

Toma de fármacos

Asistencia al fisioterapeuta

Asistencia a psicólogo/ psiquiatra

Nutrición: adjunto link

http://www.cuidateplus.com/preguntas-y-respuestas/musculos-y-huesos/fibromialgia/alimentos-contraindicados-fibromialgia-88530.html

Práctica deportiva 

 

¿Cómo ayuda el deporte?

La ayuda que nos puede ofrecer la actividad física en una persona con fibromialgia no es poca. A pesar de tener que adaptarnos a los estados físicos de cada persona, hemos de ser constantes y tratar siempre de movilizar a fin de evitar el agarrotamiento muscular.

No debemos hacer entrenamientos que incluyan demasiado impacto, pues una persona con sobrepeso puede lesionar de seriamente las articulaciones. Nuestro objetivo principal es la quema calórica sin poder abusar de ejercicios que activen demasiado el sistema parasimpático (ya que como sabéis la fibro está relacionada con estrés esmocinal) por lo que no hemos de estrenar a su practicante (no HIITS, no TABATAS).

Mi recomendación es centrar la pérdida de peso en la alimentación y realizar ejercicio suave y continuado. Mínimo 3 veces por semana. Los tipos de actividad que hemos practicado con Esther han sido: Yoga, hipopresivos (Low presume fitness), tablas de refuerzo de core con fitball, gomas en tablas de ejercicios quema grasa. meditación, relajación y estiramientos. Los resultados obtenidos han sido los que podéis apreciar en la imagen: 8 kilos en 6 meses con un complicado brote en el mes de marzo que nos hizo casi volver a empezar.

 


 

En primera personal

Por Esther Alomar (35 años)

Por una serie de motivos personales, empecé a acumular una carga emocional muy pesada, que se iban sumando a mis ansias de comer.

Salteando el camino, con sus respectivos obstáculos me quedé embarazada.

Un embarazo complicado a nivel psicológico, además padecí muchas nauseas y vómitos desde el primer día hasta el último. A consecuencia de mi depresión y ansiedad durante el embarazo adelgacé 13 kilos. Gracias a Dios, mi hijo nació sano y salvo… y muy guapo;)

Mi postparto fue una pesadilla, depresión, ansiedad, tensión, dolor físico… no sabía lo que me pasaba ni el porque. Compensaba mi dolor y mis carencias emocionales comiendo… por lo visto comer genera serotonina… justo lo que me hacia para calmarme y sentirme mejor…

Me sentía muy cansada (aunque fuera normal teniendo un bebé) yo notaba que algo no funcionaba dentro de mi cuerpo.

Por la mañana casi no podía moverme a nivel articular, lo que achacábamos a una psicosomatización de mi depresión post parto, pasando meses de esta manera, cada vez más y más cansada, más sumida en el pozo, más y más kilos sobre mi cuerpo.

Un doctor (no reumatólogo) me habló de la sensibilización del sistema nervioso central.

Lo busqué en internet y me salió la palabra “fibromialgia”, me vi claramente reflejada en sus síntomas y decidí acudir al reumatólogo.

Tras unas pruebas se hacía oficial, padecía fibromialgia, empecé el tratamiento, que me estabilizó y a partir de ahí empecé a llevar una vida sin dolor, aunque tenía recaídas y sobrepeso (un tema que todavía me quedaba pendiente). 

Cuando me sentí animada, fuerte y segura,  empecé a entrenar y a alimentarme mejor. La cosa iba muy bien encaminada, hasta que a principios de marzo, sin motivo alguno, padecí un nuevo  brote.  

(«Es lo que tiene la fibromialgia, que a veces se te para la vida y no sabes como remontarla, que no ves la luz al final, porque sientes un tremendo dolor, un cansancio extremo, mal humor, sin ganas de vivir, sin apenas poderte mover, sin saber de dónde sacar fuerzas, te sientes inútil, incapaz de hacer nada por ti misma»).

 

Por circunstancias mágicas de la vida, en ese momento, se aunaron los tratamientos psicológico+ nutrición + fármacos + ejercicio = nuevo estilo de vida.

Con una terapia, aceptación y compromiso, pude empezar a ver la vida de diferente forma.

 «Obviamente había días mejores y días peores, pero ahí estaba al pié del cañón».

Os aseguro, que ha sido muy difícil aceptar y verte en la situación. La misma en la que se ven millones de personas con fibromialgia.

Una travesía llena de lágrimas, dolor, cansancio, desesperación, desgana. Duele asumir que se debe convivir así el resto de tu vida.

Y lo peor no es por ti, es por los que tienes al lado apoyándome de manera incondicional, (mi marido, nuestros 3 hijos y mis padres), que también protagonizan  otro dolor silencioso de la fibromialgia.

 

Hoy por hoy os digo que se puede seguir sonriendo, y alcanzando los objetivos y aprendiendo que esta enfermedad estará ahí siempre y que tienes que intentar ser capaz, de que no te venza, porque hay cosas en esta vida, que desgraciadamente, no puedes cambiar o no dependen de ti y se deben asumir. 

Aunque haya días que te des por derrotada, levántate y sigue luchado… Que el truco, aunque suene tópico  es «darle la vuelta la vida y que no la vida te de la vuelta a ti», ver la parte positiva de las cosas.

Vencer los tabús de psiquiatras y psicólogos. Y sobre todo, dar gracias por esta maravillosa vida y lo importante que es cuidarse a nivel psicológico, nutricional y deportivo.

*Agradecimientos: A mi entrenadora personal, a mi nutricionista, a mi reumatólogo, a mis psicólogos, a mi psiquiatra, a mi fisio y a todas las personas que me ayudan día a día. Gracias. Esther

 

 

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